¿Un coach debe tener experiencia de vida?

Muchas veces las personas que llegan a estudiar coaching o a solicitar servicios de acompañamiento en esta metodología tienen sus propios entendimientos sobre lo que es el coaching y los requisitos que deben tener quienes se dedican a este rubro. De hecho, hace algunos días en un diario de circulación nacional de Chile, un psicólogo y gerente de recursos humanos de una importante empresa decía que el título de coach pronto no valdría nada, porque cualquier podía ser coach, cuando, según él, un coach debía tener experiencias de vida, haber tenido grandes éxitos o grandes fracasos para poder ayudar a la otra persona.


Una de las cosas que se encuentran todos los días cuando se habla de coaching es que las personas no saben de lo que hablan, ni aquellos que tienen poca educación, ni tampoco los gerentes de recursos humanos de grandes empresas, el desconocimiento es enorme, y peor aún, la sensación de saber mucho del tema es muy generalizada, es decir, el peor de los mundos desde la perspectiva de la ignorancia.


Si quienes contratan servicios o programas de coaching no saben lo que realmente están pidiendo ni lo que razonablemente pueden esperar de este acompañamiento; y por otra parte, muchas personas ofrecen coaching sin la formación necesaria o incluso sin ser coaching lo que hacen, entonces es momento de comenzar a desmitificar algunas cosas.


Coaching es una metodología de acompañamiento que se basa en la realización de preguntas para que la persona pueda encontrar sus propias respuestas, construir estrategias y actuar de una manera que les brinde mejores resultados y logro de sus metas. Desde esta perspectiva la única experiencia que debiera importarnos del coach es que sepa hacer coaching, no que haya vivido lo mismo que nosotros, ya que todo el acompañamiento versa sobre el coachee (cliente) y no sobre el coach.


Esta gran confusión de que el coach es un mentor, alguien que nos va a enseñar o que es capaz de darse cuenta en nosotros de aquello que uno mismo no logra ver, es una falacia que ha crecido y que debe ser enseñada y educada ampliamente.


Como en cualquier disciplina la experiencia hace una diferencia en las competencias profesionales, no es lo mismo quien ha hecho algo un par de días que aquel que lo ha hecho por años. Pero también es cierto que hay personas que han hecho las cosas mal por demasiado tiempo, y es por eso que el coaching no “lo enseña la vida” sino que se estudia formalmente y se acredita por medio de entidades serias.


El coaching aún requiere mayor regulación y que sea seria, no podemos tener asociaciones gremiales con un dueño y al servicio de una empresa, pero también el coaching requiere educación, y eso es responsabilidad de todos los coaches profesionales, de que prime la ética, la transparencia y el profesionalismo en una disciplina que se está preparando para ser una profesión con todas sus letras. 

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